Packaging biocompostables en el sector alimentario: el gran hito
El sector alimentario requiere soluciones de packaging que no solo protejan el producto, sino que también reduzcan el impacto ambiental. En Eversia, entendemos que las bolsas biocompostables representan una opción prometedora para reducir el uso de plásticos convencionales.
Sin embargo, su aplicabilidad actual se limita a frutas y verduras frescas debido a las especificaciones técnicas necesarias para otros alimentos, así como también la resistencia al agua, al oxígeno, la sellabilidad y la opacidad, son desafíos que estamos abordando a través de nuestra participación en diversos proyectos europeos de investigación e innovación.

Las bolsas biocompostables están diseñadas para descomponerse sin dejar residuos tóxicos y aunque actualmente estas bolsas cumplen con los requisitos de compostabilidad, no ofrecen aún la sellabilidad ni la resistencia al agua y oxígeno necesarios para envasar alimentos que requieren condiciones de conservación específicas.
En Eversia, trabajamos activamente en colaboración con iniciativas europeas de innovación como BIOMAC, PERTE AGRO (FG2H & ECOFOOD23) e iniciativas como el proyecto IM-PACK. Estos proyectos buscan desarrollar materiales biocompostables avanzados que puedan cumplir con los exigentes requisitos técnicos del sector alimentario. Nuestro objetivo es crear envases sostenibles que ofrezcan las mismas propiedades protectoras que los plásticos convencionales.

Un ejemplo de esto es el proyecto BIOMAC, que explora la obtención de nuevos biopolímeros y materiales biodegradables a partir de biomasa para optimizar la resistencia de las bolsas y films alimentarios sin comprometer su compostabilidad.
En colaboración con ITENE, hemos desarrollado un envase flexible y compostable para alimentos. Gracias a la mejora de sus propiedades barrera, logramos asegurar la protección y sellado óptimo de nuestro envases, respondiendo así a la demanda de soluciones sostenibles sin comprometer el rendimiento que esperan nuestros clientes y que necesita el sector del envase para alimentación.
Los proyectos PERTE AGRO de los que somos parte, FG2H y ECOFOOD23, se centran en la creación de materiales que cumplan con las normativas alimentarias europeas, con una atención especial en la estabilidad frente a la humedad y la capacidad de sellado.
A través de IM-PACK, buscamos desarrollar soluciones a través de residuos de la industria alimentaria para la creación de un envase que puedan integrarse fácilmente en las cadenas de suministro del sector alimentario, reemplazando progresivamente los plásticos de un solo uso y agregando prestaciones (envases antimicrobianos) para extender la vida útil de los alimentos que contenga.

En definitiva, a través de la innovación, buscamos ofrecer soluciones de packaging que no solo sean compostables, sino también funcionalmente comparables al plástico convencional, permitiendo así una reducción significativa de residuos plásticos en el sector alimentario. Este esfuerzo contribuye a la transición hacia un modelo sostenible, donde el uso de materiales biocompostables certificados responde tanto a las exigencias del mercado como a las demandas regulatorias.
En Eversia, estamos comprometidos con la innovación y la colaboración en proyectos europeos que abren el camino hacia un packaging sostenible más avanzado y completo. Con cada desarrollo, avanzamos en nuestro compromiso de crear un futuro donde el packaging biocompostable se convierta en la norma para la industria alimentaria.